LA FIGURA DEL ADMINSITRADOR CONCURSAL

Entendemos como Administrador Concursal, fundamentalmente, a un administrador judicial. Se trata de una figura profesional que es designada por un Juzgado Mercantil, con la entrada de la nueva Ley Concursal de septiembre de 2022, también cabe la posibilidad de la designación por parte de los acreedores que representen un 5% del pasivo total. El objetivo de esta figura esa supervisar y administrar el activo y pasivo de una mercantil en situación de insolvencia inminente o ya estando en concurso de acreedores. Una de las principales funciones es la de asegurar que de los acreedores y terceros relacionados con la mercantil vean protegidos sus intereses de modo justo y equitativo.

Entre las diferentes responsabilidades que tiene un Administrador Concursal pueden variar según las circunstancias de cada expediente pero, en general, se pueden enumerar las siguientes funciones:

Con la efectiva entrada de la Administración Concursal, es realizada una recopilación y verificación de la información financiera, ello responde a la finalidad de evaluar la situación económica de la empresa. La administración concursal consigna una protección y administración de los activos de la empresa, en caso de disponer de masa activa, a fin de garantizar su valor y su preservación con la diligencia debida.

Posteriormente, es realizado el correspondiente llamamiento a los acreedores para comunicar la existencia de concurso e informar sobre los extremos que esto provoca e informar del progreso del proceso.

A continuación, se realiza una investigación para vislumbrar las posibles causas de insolvencia y determinar estas. Con toda la información recopilada en lo reseñado anteriormente, el Administrador Concursal presenta informes periciales ante el Juzgado, también será remitirá tales informes a los interesados. Estos podrán impugnar, alegar o lo que en su derecho convenga, cabiendo también la aportación de nueva información en el concurso para colaborar con la calificación de este.

Finalmente, se procederá a la liquidación de los activos, según las circunstancias de cada procedimiento y, con el importe obtenido de los activos liquidados, se procederá a pagar a los acreedores según su porcentaje del pasivo, todo ello, con la finalidad de salvar a la empresa o tratar de reducir el importe de dudas acumuladas por la empresa concursada.

Desde Badia Sanz Administradores y Economistas, tenemos el compromiso de desarrollar nuestro rol de Administrador Concursal de manera totalmente imparcial y con el deber principal de actuar en beneficio o mínimo perjuicio, en su caso, de todas las partes durante el proceso concursal. Con el deber de estar focalizados a garantizar un proceso justo y transparente para poder resolver la situación de insolvencia de la mercantil.